lunes, 27 de enero de 2014

Dar marcha atrás...

Ojalá pudiese dar marcha atrás en el tiempo... Ese deseo se me atisba en la mente a cada instante de soledad... Ojalá todo fuese como un teclado de ordenador, le das a una flechita y es como si nunca hubiesen existido esas palabras... ¿Pero qué coño pasa con los sentimientos?...

El otro día noté la tensión cuando llegué al cumpleaños de Sergio... como el año pasado, pero al revés.. Solo que esta vez tú tenías a una chica sentada encima tuyo y estabas besándola y yo simplemente iba cogida de una mano que no era mía... Recuerdo lo sumamente extraña que me sentí...

Y que nunca somos capaces de hablar las cosas, pero tengo miedo, la verdad es que te tengo miedo... De empezar a hablar contigo y quedar ridícula, como soy, como me he sentido tantas veces... Porque parece que tú no lo vieras, que no vieras nada... Mientras en mi mente cientos de golondrinas pintaban cada amanecer...

Pero el silencio se apoderó de mis labios... con un denso sabor a hormigón... 

... Y nuestros silencios iban siempre cargados de reproches...

Me habría encantado tener el valor de hacer el ridículo, de hacerte sonreír... (quizás una paliza de cosquillas nos vendría bien)... Me encantaría volver a vivir ese silenco tan bonito de antes, perdida en los ojos de mi antiguo mejor amigo... 

Me encantaría da marcha atrás por unos instantes... para decirte que te quería mucho.

Ojalá... si algún día te das cuenta, no sea demasiado tarde...

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